Del monte al valor agregado: la historia de Hugo Groh

Bosques Verificados acompaña a productores forestales del Norte Grande Argentino con asistencia técnica y herramientas de trazabilidad para fortalecer una producción sostenible, agregar valor y abrir nuevas oportunidades para el sector.
En Juan José Castelli, Hugo Gro lleva adelante un modelo de producción que integra el aprovechamiento responsable del monte con la fabricación de muebles, apostando a especies nativas que durante mucho tiempo fueron subutilizadas.
«Nuestras especies tienen mercado. Acá antes no se usaba el vinal y hoy vemos que tiene una veta muy linda. También estamos usando guayaibí, palo santo y otras especies del monte chaqueño. Estamos tratando de darles un uso industrial porque eso genera valor agregado», explica.
El agregado de valor en origen permite diversificar la producción, ampliar las oportunidades comerciales y promover un aprovechamiento más eficiente de los recursos del bosque nativo.
Desde sus inicios, el establecimiento incorporó una mirada integral sobre la producción forestal.
«Desde que tenemos la fábrica siempre tuvimos una mirada de sustentabilidad. Hacemos el proceso integral: desde el aprovechamiento del monte hasta la comercialización del mueble», señala Hugo.
Sin embargo, el crecimiento también plantea nuevos desafíos. Adaptarse a mercados cada vez más exigentes implica fortalecer los procesos productivos, mejorar la gestión y avanzar hacia sistemas que permitan demostrar el origen responsable de la madera.
«En ese camino fuimos identificando cuáles eran los desafíos que teníamos y los que íbamos a tener para seguir creciendo», agrega.
En ese proceso, Bosques Verificados acompaña a productores forestales mediante asistencia técnica, fortalecimiento de capacidades y herramientas tecnológicas de trazabilidad que permiten agregar valor a la producción y responder a las nuevas demandas de los mercados.
Bosques Verificados es una iniciativa de ACDI Argentina, desarrollada junto a la Cámara de Comercio Italiana en la República Argentina, en articulación con CEDETEMA y el Gobierno de la Provincia del Chaco, con financiamiento del programa AL-INVEST Verde de la Unión Europea.
Porque cada árbol tiene una historia. Y cuando esa historia se construye con innovación, trazabilidad y manejo responsable del monte, también se generan nuevas oportunidades para las comunidades, las empresas y el futuro del Gran Chaco.


