Teléfono :
+549 387 5181219
Dirección:
Calle 123, Argentina
Email :
correo@redeschaco.org
“Estaba volviendo de un mundo distinto, entre lo que antes era la ruta 81 (entre Formosa y Salta) y lo que nunca fue. Un mundo donde los vivientes reducen su estadía en este mundo a vivir cada día, inciertos de futuro, desconcertados de pobreza en medio de tanta riqueza natural, confundidos por las ofertas cotidianas de dejar su tierra a cambio de monedas que mañana serán su muerte y el gran negocio para el capital al cual no pertenecen.
“Desde el ardor del arsénico del sur del Bermejo pasé a la frescura y grandeza de los bosques que una vez fueron “El Impenetrable”. Sin “poco a poco” ni transiciones, repentinamente me fui encontrando con un paisaje agresivo, chato, devastado de desmontes abandonados y relictos de matorrales sobrevivientes a la masacre. En medio de esa escena desoladora de vandalismos, locura y vida que lucha cada día contra su propio espejo, la muerte; repentinamente y a lo lejos, vislumbro la pareja de ‘yuchanes’ que se abrazan en una trama de amor, para protegerse uno al otro de la destrucción, la codicia y el odio de una humanidad que ni siquiera está presente. 
“Abrazados y clamando al mismo tiempo voces indecibles, palabras de verdor renovado de primavera, terror ante el terror del avasallamiento, horror por ser los últimos, los únicos, en este paisaje desgarrador.
“Mientras el viento norte del mediodía me acariciaba, admiraba la belleza de esos cuerpos fundidos en su abrazo interminable, en su clamor indecible. Pasaban dos pobladores en moto, morenos y locales, mirándome con simpatía, como dándome la bendición para quien descubre la belleza oculta y la transgresión del amor en medio de tanta desolación, de tanta sequedad.
“La escena de amor ocurre cada día y cada noche, hasta que la destrucción lo permita, a pocos metros del kilómetro 40 de la Ruta Juana Azurduy, en la provincia de Chaco”. 
Fotografía y Texto: Luis María de la Cruz, antropólogo – Fundación FUNGIR

Deja un comentario