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A manera de conclusiones en este acápite final del documento se consignan una serie de demandas y percepciones que los principales actores sociales de la región chaqueña consideran fundamentales en la perspectiva de avanzar en la gobernabilidad, la equidad y la integración social, agregándose además las visiones que estos actores tienen sobre el futuro del Chaco 1.

a) Una identidad “chaqueña” que de cobijo a la diversidad

Si bien las preocupaciones actuales de las elites y otros actores chaqueños no están precisamente dirigidas a los temas que hacen a la construcción de la identidad regional y ésta más bien ha sido reducida a un discurso instrumental, está presente, por lo menos de manera intuitiva, la conciencia de que no es posible pensar el desarrollo de la región sin su debida consideración.

La “identidad chaqueña”, es decir el conjunto de visiones, sentimientos de pertenencia y valores compartidos, deberá ser asumida como un gran paraguas que cobije en su interior, sin ninguna clase de discriminación, a la multiplicidad de identidades y culturas que a su vez configuran el complejo escenario social contemporáneo del Chaco.

Identidad que asuma la diversidad como una riqueza y no como una amenaza. Una identidad en la que se reconozcan los grupos sociales actualmente excluidos, convirtiéndose de esa manera en un factor de cohesión e integración social.

Es importante puntualizar que si bien la identidad chaqueña es aún débil y que su construcción no está exenta de amenazas, también es del todo cierto que existen numerosos factores que sin duda la fortalecerán. No otra cosa son, por ejemplo, el reconocimiento estatal del Chaco como una unidad de planificación a través del Plan Macroregional del Chaco o las grandes oportunidades de un desarrollo con equidad que brindarán los recursos de las regalías petroleras si su utilización es el resultado de consensos basados en una participación social amplia y de calidad.

b) Normas e instituciones que propicien la participación ciudadana, la gobernabilidad, la integración social y la equidadModificación de las leyes de Descentralización, Participación Popular y de Municipalidades

Elección directa por voto popular del Prefecto y Consejeros departamentales, por esa misma línea de subprefectos y corregidores.

Incremento de un Consejero Departamental para la provincia Gran Chaco.

Definir con mayor precisión los roles del Consejo Departamental, dando a los Consejeros mayores atribuciones para una efectiva fiscalización del Ejecutivo Departamental.

El Prefecto del Departamento debe dejar de ser cabeza del Consejo Departamental en la medida que no puede ser juez y parte.

Iniciar un proceso de debate regional en torno a las reformas legales que hagan posible la municipalización de los recursos provenientes de las regalías petroleras.

Eliminación del voto constructivo de censura, pues se atribuye a este mecanismo legal la ingobernabilidad en los municipios, en sustitución a ello se propone dar mayor capacidad de fiscalización a los Comités de Vigilancia.

Obligatoriedad de que los Distritos Municipales Indígenas coincidan con la delimitación de las Tierras Comunitarias de Origen (TCO´s).

Que los sub alcaldes de los Distritos Municipales Indígenas no sean nombrados por el Alcalde Municipal sino por las comunidades en base a sus mecanismos tradicionales de gobierno.

Apertura del sistema político

Diversos actores chaqueños consideran necesaria la apertura del sistema político a expresiones organizadas de la sociedad civil, rompiendo de esta manera el monopolio de los partidos políticos en la intermediación entre el Estado y la sociedad. Se cree que este proceso debe ser gradual y que debe comenzar en el régimen electoral municipal para progresivamente irse ampliando hacia todo el sistema.

Fortalecer la institucionalidad y crear nuevos espacios de participación y control social

Fortalecer el Consejo Provincial de Desarrollo del Gran Chaco como instancia matriz de articulación de las secciones municipales. Y a partir de ello ir consensuando la propuesta de crear un Consejo Regional de Desarrollo del Chaco que incluya a la provincia O´Connor.

Creación de Consejos Seccionales que cumplan el rol de espacios de concertación de las estrategias y políticas de desarrollo de los municipios y se constituyan en mecanismos de fiscalización de las acciones de las instancias seccionales del ejecutivo departamental.

Fortalecer las mancomunidades municipales definiendo la participación de los municipios en ellas a partir de las necesidades de la población identificadas en los procesos de planificación participativa municipal.

c) Una región integrada a la nación y aprovechando las oportunidades de la globalizaciónUna nueva forma de mirar a la nación y a la región

La mitigación de las tensiones entre Estado y región, relación hasta ahora signada por el conflicto, pasa, además de por las imprescindibles reformas legales e institucionales, por nuevas formas de generar consensos y visiones críticas al interior de la misma región.

Un desafío sin duda es pensar la articulación de la región chaqueña a la nación venciendo las lógicas de conflicto hasta ahora vigentes. Ello implica dejar de ver al Estado como un simple receptor de reivindicaciones y proveedor de recursos, para entender lo estatal también como un espacio de participación y generación de consensos. A su vez, la región debe mirarse a sí misma con ojos críticos, es decir asumir que no todos los males que padece provienen del centralismo y que existen factores endógenos, resultado de cómo las propias élites chaqueñas manejaron históricamente su región, que han limitado el desarrollo y generado exclusión social.

Tender puentes con las demás provincias chaqueñas de Chuquisaca y Santa Cruz, pasando de lo discursivo a la construcción de propuestas de mecanismos concretos de articulación. Para ello se identifican a las mancomunidades municipales como espacios privilegiados para dicho fin.

Mirar al MERCOSUR y al Gran Chaco Americano

A sabiendas que la integración de nuestro país con el MERCOSUR pasa por una desfavorable balanza comercial debido a que en las condiciones actuales Bolivia depende de sus importaciones de bienes de capital e insumos especialmente de Brasil y Argentina, los principales actores chaqueños creen que esta situación puede equilibrarse al ampliarse las exportaciones de gas a los países que integran el MERCOSUR, especialmente hacia el Brasil que adolece de un grave déficit energético.

Para ello se deberá definir a nivel nacional, en forma consensuada con las regiones, una política institucionalizada y a largo plazo de integración del país aprovechando las ventajas competitivas de regiones dinámicas como el Chaco. d) ¿Cómo le gustaría ver a su región dentro de 20 años?

En el intento de identificar cuál es la imagen objetivo que los principales actores chaqueños visualizan para su región, en las entrevistas se incluyó la pregunta ¿Cómo le gustaría ver a usted a su región dentro de 20 años? Las respuestas logradas son muy reveladoras y demuestran las divergencias existentes en la actualidad, pero también dan cuenta de las potencialidades de generar consensos amplios y duraderos para definir las estrategias y políticas de desarrollo integral de la región. Indígenas chaqueños

La visión de futuro del Chaco para los indígenas pasa por el reconocimiento de los territorios indígenas y un cierto grado de autonomía en la gestión de su desarrollo. Varios de los dirigentes indígenas identifican esta autonomía con la creación de distritos municipales indígenas regidos por un sub alcalde, como establece la Ley, pero con la salvedad que éste no sea elegido por el alcalde de la sección municipal correspondiente, sino sea reconocida la autoridad tradicional o alguien elegido a través de los mecanismos organizativos propios del pueblo indígena 2.

Es también interesante constatar que, contrariamente a lo que de manera común se cree, los indígenas no visualizan su futuro en función al pasado, es decir existe una conciencia de que necesitan beneficiarse de las ventajas que trae aparejada la modernidad pero sin perder su identidad. Un ejemplo de ello son las asociaciones de productores y productoras indígenas que progresivamente se van integrando al mercado.

Dirigentes de instituciones de la sociedad civil

Contrariamente a lo que comúnmente se cree, los dirigentes de las organizaciones cívicas chaqueñas no visualizan el futuro del Chaco en un esquema político administrativo diferente al actual, es decir, salvo muy pocas excepciones, la propuesta de departamentalización de la región no está presente en la imagen de futuro que los actores chaqueños aspiran para su región. Demostrándose con ello que la amenaza de creación de un nuevo departamento es simplemente un factor de presión en las negociaciones de la región con las diferentes instancias del poder ejecutivo.

Del mismo modo prevalece la idea de “industrializar” al Chaco aprovechando las ventajas de su ubicación geográfica y las potencialidades en la generación de energía a través de los recursos hidrocarburíferos que posee.

Un tema común entre dirigentes cívicos y productores es la necesidad de hacer partícipe al Chaco de los corredores de integración bioceánica y el mejoramiento de la red vial interprovincial y departamental. Aunque existe la conciencia de que si no se generan las condiciones para esa integración, la región simplemente puede convertirse en una mera espectadora de procesos de desarrollo ajenos.

Productores

Para los productores, tanto campesinos o medianamente empresariales, el futuro del Chaco lo visualizan en la medida que se resuelvan dos temas fundamentales: tierra y agua. Respecto a la tierra consideran que la actual legislación debe ser revisada de tal manera que se adapte a la realidad del Chaco y que sea más expedita en los procesos que instituye. En relación al tema del agua se considera que el Estado y, particularmente los municipios, deben jugar un rol central en la prestación de servicios y facilitación de infraestructura en apoyo a la producción.

Si bien todavía es dominante la visión del Estado asistencialista, especialmente, pero no únicamente, entre el sector ganadero, se evidencia también el surgimiento de una nueva generación de empresarios ganaderos con una visión diferente en relación al rol estatal y con inquietudes renovadoras respecto al modelo tradicional de manejo del ganado. Del mismo modo es posible constatar el surgimiento de productores agrícolas con criterios ambientales y concientes de las oportunidades que les brinda el contexto dinámico que está viviendo la región chaqueña.

1 Para la construcción de este acápite acudimos también a los resultados de las diversas mesas de diálogo que se realizaron en la región en los últimos años.

2 Esta visión de futuro de la región es más perceptible entre las comunidades guaraníes y tapietes y no así entre los indígenas weehenayek debido a que este pueblo como fruto de ser básicamente cazadores y recolectores no posee una práctica de panificación en el largo plazo. Un informante weehenayek indicaba que a ellos no les gusta planificar el futuro sino vivir el presente a causa de que en el pasado sufrieron una peste que casi los diezma y que eso les enseñó que es mejor vivir el día. “Hasta los chamanes morían”. Se refería a la epidemia de viruela que azotó la zona de 1945 a 1948.

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