Teléfono :
+549 387 5181219
Dirección:
Calle 123, Argentina
Email :
correo@redeschaco.org

Economía Indígena

De acuerdo al trabajo realizado por BERNALT (2001) la mayoría de las etnias chaqueñas viven de la caza y la recolección. Ello, considerando el hábitat chaqueño requería un conocimiento ecológico amplio y una diversificación de las actividades productivas. La diversificación de las formas de sobrevivencia sigue siendo una constante de las comunidades hasta hoy. Según las condiciones ambientales, la caza y la recolección moviliza a un sector importante de la población. Oportunamente, y dependiendo de economías foráneas (estancieros y mennonitas) el trabajo asalariado, la changa se practican en estancias, zonas agrícolas, explotaciones forestales, centros urbanos y establecimientos de defensa y seguridad nacional. Asimismo, con la emergencia del proceso de producción agropecuaria, forestal e industrial intensivas en el Chaco Central, un número importante de la población indígena se incorpora a actividades profesionales y de servicios de renombre tales como maquinistas, tractoristas, chofer, enfermeros, docentes, mecánicos, guías de turistas, entre otros.

Entre las otras opciones cabe mencionar la producción de cultivos de consumo en pequeña escala y estacionalmente (primavera y épocas de crecidas-inundaciones), el acceso a tierra propia (de la comunidad) permite planificar e intensificar actividades de pequeña ganadería, cultivos de pasturas. Asimismo, la apicultura organizada se incorpora como una actividad rentable con buenos resultados en las comunidades cercanas a las principales vías de acceso. Finalmente, la pesca, en tajamares y costa de ríos, así como la venta de pieles y miel silvestres, plumas y artesanías, contribuyen a la economía familiar y al mejoramiento de la dieta.

A pesar de que las leyes nacionales garantizan a cada familia indígena chaqueña una parcela mínima de 100 has. de tierra cedida por el Estado, la situación de la tenencia y posibilidades de acceso a la misma en el área son escasas y, por ende, limita las actividades de sobrevivencia de las mismas. No obstante, es posible caracterizar los siguientes tipos de sobrevivencia:

1. Cazador – Recolector

Comunidades de esta índole se encuentran entre los Manjuy, los Ayoreos y clanes pequeños dispersos de Enlhit, Nivacle Ñandeva. Las opciones principales son la caza y recolección y en algunos casos, estacionalmente, huertas (en primavera). Estos grupos, lentamente son incorporados al laboreo de las estancias (jornaleros) y con el tiempo, es posible que se acerquen a las reservas, a medida que las mismas regularicen la situación de la tenencia de las tierras y se planteen áreas especiales en distintas regiones y microclimas del Chaco.

2. Ganadero – Cazador

Un buen número de etnias tienden armoniosamente a la combinación paulatina de caza- pesca y recolección con actividades ganaderas entre ellas: Sanapana, Enlhit, Toba Maskoy y Chamacocos en distintos puntos de la geografía chaqueña. El hecho en sí, depende fundamentalmente de la seguridad y dimensiones de tierras, calidad de suelo y potencial natural, bajo la administración de la comunidad indígena.

3. Agricultor, Ganadero y Changador

Experiencias de comunidades agrícolas indígenas han testimoniado que la sobrevivencia familiar solamente de la agricultura era impracticable económicamente, aparte de no concordar plenamente con la cultura vinculada a la caza y la pesca. Las condiciones naturales del Chaco (clima, suelo, agua, etc.) obligaron a los asentamientos indígenas a diversificar las formas de obtención de la sobrevivencia, en el sentido de incorporar en su economía la ganadería y el trabajo asalariado. Comunidades con tenencia de tierra asegurada en la franja de la ruta transchaco vienen implementando paulatinamente el sistema a pesar de todo, algunos miembros siguen prefiriendo la caza furtiva y la recolección como otra alternativa dentro de este grupo.

4. Obrero – Changador

Más de la mitad de los indígenas chaqueños residen en barrios obreros, cercano a los centros de servicios comunitarios o acoplados a las grandes explotaciones agroganaderas y forestales, ocupándose en labores de asalariados. Aunque económica y momentáneamente la actividad satisface las necesidades inmediatas, a la larga, social y culturalmente tiende a la desestabilización del grupo y las comunidades.

Las experiencias recientes en el Chaco Central, las comunidades que han sufrido este proceso, después de 15 – 20 años de vida de obrero, desarrolla una gran frustración de su vivencia y piensa en un proyecto de vida alternativo que tiende a los quehaceres domésticos, servicios generales en la casa-comercio y lavados.

A modo de ejemplo es posible enunciar según comunidades:

• Agricultura en pequeña escala y de subsistencia (estacional) en todas las comunidades.

• Ganadería: Novoctas (Nivaclé), P. Peña (Guaraní), Casanillo (Enlhit), Campo Aroma, Fischap (Nivaclé), P. Peña (Nivaclé) Yi’shinachat (Nivaclé)

• Caza y recolección, en todas la comunidades, menos en: Santa Teresita Quenjaclai (Nivaclé), Filadelfia y Laguna Negra (Guaraní) y Nivaclé de Santa Teresita, Colonia 8 y 22, Nasuc, Jotoicha, Shtavojcat, Tsivoijot, Vojolhanshiyiish.

• Artesanía es frecuente en las comunidades Nivaclé de Fischat, P. Peña, Esteros y Guaraní de P. Peña, aparentemente, dependiendo del estimulo de las ONG de apoyo.

• La apicultura es usual entre los Nivaclé de Fischat, P. Peña.

• Olería se establece en Santa Teresita con buena perspectiva.

• Changas y jornaleros en todas las comunidades, con menor frecuencia en comunidades de Nivaclé de P. Peña, Enlhit de Casanillo y Campo Aroma y Sanapaná.

Referencia: BERNALT (2001)

Deja un comentario